El valor de la gestión de datos

Riesgos de Big Data: las escuchas telefónicas

Publicado el 24/05/14 4:00

Big Data telefonica

En la actualidad, las personas están permanentemente conectadas a través de su teléfono móvil, un dispositivo en constante evolución que, más allá de llamar o enviar mensajes, permite un sinfín de funcionalidades. Su imparable transformación ha hecho de él una fuente de información que Big Data aprovecha con muy distintos fines, soportando también un efecto no deseado: el problema de la seguridad de los datos. 

En efecto, la protección de las comunicaciones es clave a la hora de tomar precauciones legales o de cualquier otro tipo a nivel empresarial o personal. La seguridad de los datos necesita de un marco de protección legal que establezca límites entre las oportunidades de negocio de las organizaciones o un supuesto interés por velar la seguridad nacional, pongamos por caso, y el derecho a la privacidad. Máxime cuando, además, los volúmenes de datos crecen de forma exponencial y las escuchas telefónicas no son sino datos de voz susceptibles de capturarse e incluso difundirse sin el consentimiento de sus interlocutores. 

La intervención de las comunicaciones telefónicas por orden de un juez es sólo una de las muchas situaciones en las que las comunicaciones de voz a nivel empresarial o particular se difunden. Pero, si por un lado "es importante proteger las comunicaciones de voz de la empresa a todos los niveles y en todos los dispositivos", como apunta Michael Knieling, ejecutivo de Snom technology AG, ello no siempre es posible pues la intervención que proviene de instancias judiciales no se considera un delito. 

 

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El Gran Hermano de Estados Unidos

Del mismo modo que la navegación del usuario puede convertirse en espionaje, igualmente se hace difícil salvaguardar nuestra privacidad cuando las mismas leyes son las que permiten programas de espionaje a los ciudadanos llevados a cabo no por ciberdelincuentes sino por los mismos gobiernos. Un caso paradigmático es Estados Unidos, con su sistemática recopilación de información de ciudadanos de todo el mundo interceptando correos electrónicos, analizando preferencias de navegación, mediante escuchas telefónicas o haciendo lo posible e imposible para indagar sobre su vida privada. 

Sin embargo, los datos Big Data no son siempre negativos. Si la falta de privacidad está en la cruz de la moneda, su cara es tremendamente positiva y abarca desde las grandes oportunidades de negocio hasta los beneficios de una sociedad conectada o los avances de la ciencia y la tecnología que sacan partido de los datos masivos. 

En Estados Unidos, todo apunta a que el polémico programa de recopilación indiscriminada de llamadas de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) va a ser prohibido. Hay riesgos de abusos en la ejecución de sus tareas de vigilancia, si bien el mandatario estadounidense, Barak Obama tiene previsto seguir recopilándolos pero sometiéndolos a controles independientes. Nada ha cambiado sobre su intención de prevenir ataques terroristas mediante esta retención de datos. 

Escuchar conversaciones telefónicas

Lógicamente, no sólo organismos oficiales como la NSA o el FBI pueden interceptar las llamadas telefónicas. La nueva aplicación experimental para móvil Crowdpilot es un ejemplo de lo que puede hacer cualquier persona dispuesta a escuchar una conversación telefónica. En concreto, el sistema permite hacerlo a un tercer usuario informando sólo a uno de los interlocutores, y de algún modo, ocurre algo similar con la cada vez más extendida costumbre de las corporaciones al grabar las conversaciones telefónicas con sus clientes.

 

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Temas: Big Data