El valor de la gestión de datos

Big Data, un futuro fascinante en el sector de la Sanidad

Posted on Fri, Jul 24, 2015

 

Big Data Futuro Sanidad

La explotación de los grandes datos abre posibilidades hasta hace poco inimaginables prácticamente en todos los órdenes de la vida y, lejos de representar una excepción, el sector sanitario es uno de los que más pueden beneficiarse de una auténtica revolución que ya está dando sus primeros pasos.

Un uso eficiente de Big Data, en efecto, está mejorando el modo de trabajar de los médicos y hospitales, y, sobre todo, la forma en la que los pacientes son tratados, además de suponer una gran ayuda para la política sanitaria a nivel presupuestario y también preventivo.

 

 

Descárgate nuestra Guía sobre Big Data

Grandes desafíos, grandes promesas

El poder de los datos, cuya producción ha crecido exponencialmente en los últimos años, así como la capacidad de procesamiento que brindan las nuevas tecnologías son ya una realidad que nos está llevando a una próxima revolución en salud.

La esfera sanitaria, un escenario de grandes cambios a lo largo de la historia, en este nuevo milenio se enfrenta a enormes desafíos para lograr avances tecnológicos fascinantes que supongan cambios cualitativos inéditos en la medicina moderna, la gestión hospitalaria tanto pública como privada, la investigación clínica, así como en todo aquello que permita optimizar resultados y procesos en el campo de la salud y, en suma, lograr innovaciones y eficiencia.

El camino que hay que recorrer, sin embargo, no es fácil. Actualmente, el ecosistema médico dispone de un ingente volumen de información de distintas fuentes susceptibles de análisis, pero llevarlo a cabo es complicado sin su integración, un reto que abrirá las puertas para conseguir la viabilidad de distintos proyectos que ahora pueden parecernos futuristas y, en suma, con el fin de que los análisis planteados permitan obtener resultados satisfactorios.

Son datos desestructurados de muy diverso tipo y procedencia en constante crecimiento, obtenidos de investigaciones clínicas, de la monitorización de pacientes, de investigaciones académicas o, entre otras muchas fuentes, de los historiales de los mismos pacientes, de archivos de pruebas médicas, de los datos administrativos en hospitales o ambulatorios e incluso de las mismas redes sociales.

Las grandes promesas de la aplicación del Big Data en el área sanitaria están orientadas de forma prioritaria a un sinfín de aspectos de la práctica clínica, como el uso de la analítica para mejorar las prácticas en tratamientos (best practices), la optimización del espacio gracias a una gestión de ingresos hospitalarios más eficaz, a una reducción de riesgos a través de una monitorización de pacientes en tiempo real o, por ejemplo, mediante el rastreo y geolocalización de ambulancias para una mejor atención del paciente en emergencias.

Por un lado, Big Data será de gran ayuda para los estudios clínicos, investigaciones que sirven para adelantar en el conocimiento médico y en el cuidado del  paciente, mejorando estrategias médicas y tratamientos y, por otro, también para el tratamiento de una afección a partir de una serie de pautas ya establecidas. 

Habida cuenta de que, por ejemplo, en numerosas patologías el personal del hospital se basa en cálculos manuales para valorar el riesgo de un paciente, existe un porcentaje de error mayor que utilizando herramientas adecuadas para acceder a la información necesaria para una evaluación adecuada. Sobre todo porque, además, es una información que está disponible, pero no se está accediendo a ella, con lo que las tasas de mortalidad aumentan cuando sería evitable.

Dar uso a estos datos, una eficaz gestión de datos no estructurados que no están utilizándose, por lo tanto, salvaría vidas evitando éste y otros muchos problemas gracias a la minería de datos y otras tecnologías de Big Data, como las semánticas y de procesamiento de lenguaje natural.

Si bien la sistematización de la asistencia sanitaria se ha ido implementando durante décadas, solo ahora, gracias a las tecnologías de Big Data es factible extraer conocimientos a partir de grandes datos y distribuirlos de forma inteligente para distintos usos. Lógicamente, ello permite alcanzar objetivos hasta ahora inconcebibles en todos los órdenes.

El objetivo es optimizar la gestión de servicios y reducir costes en hospitales buscando el modo de que no repercuta en la calidad del servicio sino todo lo contrario, reduciendo tiempos de espera o, por ejemplo, con la personalización de servicios mediante aplicaciones móviles y webs. 

Eficiencia operativa para una sanidad pública viable

Además del uso de los registros electrónicos de salud con el fin de mejorar la experiencia, el bienestar y calidad de vida del paciente, de reducir las tasas de mortalidad, la automatización de procesos es otra de las ventajas que brinda un uso inteligente de Big Data para controlar gastos.

El logro de la eficiencia operativa gracias a tecnologías de Big Data, en efecto, es una de las puntas de lanza en el sector de la salud, y el objetivo es claro: ahorrar el máximo de recursos sin dejar de alcanzar los estándares de calidad perseguidos.

Avanzar en este aspecto es fundamental para que las cuentas salgan respondiendo a las exigentes demandas de los sistemas universales de salud. "No hay otra solución en el sector de la salud: o se aprovechan las tecnologías ya existentes, desde las aplicaciones para móviles a los big data, o la sanidad pública quebrará en todos los países occidentales", afirmó Reed V. Tuckson, una de las grandes autoridades norteamericanas en salud pública, visión que compartía la mayoría de los médicos que participaron en la cumbre Digital Health Summit 2013.

Fuente imagen: Naypong / FreeDigitalPhotos.net

 

Post relacionados:

hadoop y el bigdata

Topics: Big Data