El valor de la gestión de datos

Migración de sistemas: 2 formas de dar un paso necesario para el negocio

Publicado el 5/07/16 21:00

¿Hace falta adaptarse a una nueva infraestructura de hardware en la empresa? ¿Se ha tomado la decisión de trasladarse a una plataforma de software distinta por motivos estratégicos? La búsqueda del valor de negocio, la adaptación a nuevas circunstancias o la presión del mercado hacen que una organización deba tomar una decisión como la de llevar a cabo la migración de sistemas.

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Formas de llevar a cabo una migración de sistemas

Nadie se decide a llevar a cabo una migración de sistemas si no es necesario, al tratarse de un proceso delicado. Sin embargo, hay que saber que existen dos formas diferentes de abordar un proyecto de este tipo:

a) Migración física de los activos: en este caso, la migración de sistemas se lleva cabo porque el rendimiento del hardware antiguo ha tocado techo. La dinámica de negocio exige más y más, pero sus necesidades no se ven satisfechas por limitaciones informáticas, que no permiten ir más allá. El riesgo de prolongar esta situación es contagiar ese bajo rendimiento a los procesos empresariales, que comenzarían a ser menos eficientes y, por tanto menos rentables también.

b) Migración de datos y aplicaciones: en este caso se toma la decisión de trasladarlos a un nuevo sistema o plataforma, que puede residir en la misma infraestructura de hardware, si el escenario anterior está descartado. No obstante, el motivo de fondo es prácticamente el mismo. En este caso, también se iniciaría una migración de sistemas impulsada por el deseo de ganar en valor, en prestaciones y mejorar resultados.

La percepción por parte de los usuarios de negocio es crítica en un punto de inflexión como éste. Por una parte, su aportación es relevante a la hora de identificar a tiempo la necesidad. Son ellos quienes tienen un contacto más directo con software y hardware al ser ellos quienes interactúan con la información sobre una base diaria. Cuando comienzan a darse cuenta de que el sistema les está frenando, deben comunicarlo para poder evaluar las posibles soluciones.

Al mismo tiempo, su percepción también es determinante una vez completado el proceso de migración de sistemas, ya que serán los encargados de emitir la retroalimentación que confirme el éxito del proyecto o indique que todavía es necesario hacer algunos ajustes.

 

Beneficios de la migración de sistemas

La migración de sistemas no debe afrontarse con miedo, pero sí con el respeto que merece el activo más valioso de las organizaciones, la información. Cuando la migración implica solamente datos y software, el traslado puede ser automatizado utilizando algún tipo de software de migración, también puede llevarse a cabo el proceso de forma manual, aunque esta modalidad implica un mayor riesgo de errores, como cualquier proceso donde hay intervención humana.

Uno de los entornos de destino más habituales es la nube. Muchos negocios están migrando sus sistemas a entornos cloud para beneficiarse de algunas de sus ventajas, como las relacionadas con el ahorro que impulsa. Sin embargo, también es posible optar por otras alternativas de migración de sistemas, dentro de los entornos físicos (pese a no ser lo más frecuente en estos días).

Sea cual sea la forma de proceder a la migración, e independientemente del nuevo destino de los sistemas, es importante asegurarse de que, al concluir la iniciativa, se han resuelto los problemas que impulsaron esta acción, entre los que se pueden encontrar:

  • Los relacionados con un funcionamiento que no cumplía las expectativas.
  • Los referentes a la obsolescencia del sistema original.
  • Cuestiones de velocidad de procesos.
  • Aspectos ligados a la generación de valor que responden a motivaciones estratégicas.

Créditos fotográficos: istock mj0007 

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Temas: Data Integration