El valor de la gestión de datos

¿Cómo ahorrar costes en tu empresa con aplicaciones en la nube?

Posted on Mon, Mar 20, 2017

Muchas organizaciones ya utilizan aplicaciones en la nubecon la esperanza de conseguir una mejora de la eficiencia y agilidad, así como una forma de ahorrar costes.


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Créditos fotográficos: ipopba

Las grandes empresas tienen cientos de usuarios y aplicaciones a los que deben dar soporte. Se trata de una tarea desalentadora y, por ello, muchas de ellas intentan evitar el coste y el dolor de cabeza de adquirir hardware y software para su propio centro de datos y ven esto como el principal beneficio de utilizar aplicaciones en la nube.

Estas reducciones de costes liberan capital para que las empresas lo inviertan en sí mismas impulsando innovación y crecimiento.

Pero, ¿cómo pueden las aplicaciones en la nube ayudar a las empresas ahorrar costes? La respuesta es una combinación de costes de recursos distribuidos, flexibilidad, simplificación de procesos internos y mayor resiliencia frente a la pérdida de datos.

 

Más allá del ahorro en costes de las aplicaciones en la nube

El poder de las infraestructuras virtualizadas conlleva muchas ventajas aparte de la más conocida, la relacionada con el ahorro en costes. Los proveedores de servicios y aplicaciones en la nube permiten que, gracias a su particular configuración, los costes se distribuyan entre todos los clientes. De esta forma, cada organización paga por los recursos que realmente utiliza, ni más ni menos. Además, cuando se requiere reducir el número de recursos, es posible practicar estos ajustes en cuestión de minutos, proporcionando una reducción significativa en los costos de capital para la infraestructura de TI. Lo mismo si se desea ampliar la prestación en cualquier momento durante la vigencia del contrato.

La mayoría de las empresas de cloud moderno ofrecen una nube pública virtualizada para sus clientes. Estas configuraciones garantizan tres beneficios:

  1. Optimizan la eficiencia: uno de sus puntos fuertes es que hacen un uso realmente eficiente del hardware disponible del proveedor de servicios en la nube. Las aplicaciones en la nube, a diferencia de opciones más tradicionales, realiza una compartimentación que se lleva a cabo de forma artificial de un equipo físico para convertirlo en varios virtuales, permitiendo una división mucho más eficiente de los recursos que supera las limitaciones propias de alternativas clásicas.
  2. Restan complejidad a la gestión: si bien cada proveedor de aplicaciones en la nube podrá garantizar este beneficio en mayor o menor medida, lo que es común a todos es su capacidad para permitir una gestión más fácil y asequible. Esto es posible dado que asumen aspectos clave del mantenimiento de la infraestructura, liberando a los profesionales del área técnica de la organización de tareas que consumen mucho tiempo. De esta forma, los miembros del departamento de IT pueden centrarse en impulsar la innovación para ayudar a aumentar los ingresos.
  3. Mejoran las capacidades de recuperación de desastres informáticos: la preocupación por la pérdida de datos no es nada nuevo y, a este respecto, las aplicaciones en la nube suponen una fuente de tranquilidad. Pese a que existen causas muy distintas por las que una organización puede perder la capacidad de acceder a sus datos (cortes de energía, fallos en la red o errores humanos, entre otros) tener la recuperación de desastres basada en aplicaciones en la nube como servicio (DRaaS) es la mejor forma de minimizar la interrupción de las operaciones que potencialmente puede producirse después de un desastre.

Si bien la infraestructura virtual es una fuente de ahorro asegurado, también es cierto que la oferta de unos proveedores y otros varía bastante, igual que sus precios y, por eso, antes de decidir en cuál confiar hay que informarse bien.

 

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